23|11|2022

Juez busca exponer a Schiaretti y promete PASO en Córdoba

17 de septiembre de 2022

17 de septiembre de 2022

Es parte del “progreso institucional”, su primer eje de campaña. Marcos Juárez trajo templanza. Unidad y discurso propositivo para no incomodar a la coalición.

CÓRDOBA (Corresponsalía) Mientras la versión local de Juntos por el Cambio (JxC) demore la definición de sus candidaturas para intentar arrebatarle el poder provincial al peronismo en 2023, no podrá ajustar todavía su discurso y oferta a un electorado que permaneció cautivo al mensaje de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti por casi 25 años.

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El expresidente Mauricio Macri incomoda a la tropa mediterránea al exigirle que diga “para qué” quiere gobernar Córdoba. Pone de manifiesto una realidad dolorosa: hay dirigentes bien posicionados, pero que carecen de un programa y una estrategia que compita con las cucardas que mostrará Hacemos por Córdoba en la campaña. Frente a lo incierto, el voto se vuelve más conservador.

 

Si bien la coalición insiste en el tiempismo político como regla sagrada, en tanto el gobernador mantenga en reserva la fecha electoral, se impone la necesidad del movimiento. Por eso, el senador Luis Juez, el primer lanzado a la carrera por la gobernación, presentó en un acto partidario este viernes su primera propuesta de campaña en el marco de un acto en el club Hindú en el que ensalzó la pertenencia de su Frente Cívico a la coalición. 

 

Con motivo de los 15 años del supuesto fraude electoral en los comicios provinciales de 2007, en los que el exintendente terminó relegado por Schiaretti, Juez le “robó” al gobernador un concepto que a fuerza de machaque parece peronista: el progreso. El fundador del Frente Cívico prometió “progresismo institucional” si conquista el Panal el año que viene y si se impone antes a los juegos cruzados de aliados, entre otros, el radical Rodrigo de Loredo. Varios conmilitones cargaron energías para resistir el “encuestazo” que desea el exembajador ecuatoriano, tras la experiencia fallida de los sondeos en Marcos Juárez.

 

Como sea, Juez reflotará a partir de ahora un eje de la plataforma de gobierno que redactó para la compulsa de 2007 que terminó con el triunfo ajustado de Schiaretti y un pedido de apertura de urnas por parte del Frente Cívico. En el marco de un paquete de propuestas para mejorar la calidad institucional cordobesa, Juez se compromete a instrumentar las PASO en la legislación electoral local, tal como lo ordena la Constitución provincial, reformada en 2001 a instancias del justicialismo. Más de dos décadas pasaron y, pese a la mayoría oficialista dominante, no hubo intención de discutir un proyecto en la Unicameral.

 

Juecismo a pleno, con figuras invitadas de JxC pero sin radicales

No es casual la consigna. En momentos donde el Frente de Todos y varios gobernadores analizan la conveniencia de mantener o quitar las PASO, la mira se sitúa en el mandatario cordobés y sus alfiles en el Congreso. En especial, luego de que sus principales espadas manifestaran este viernes su rechazo a las primarias, a las que consideran "un gastadero de plata". 

 

Juez le dio un un giro propositivo a un evento que tenía como misión original resaltar la ortodoxia juecista anclada en la denuncia y en el rol de ruda oposición a Hacemos por Córdoba. Originalmente programado para el viernes 2 de septiembre, el intento de magnicidio que sufrió la vicepresidenta Cristina Fernández obligó a suspender el encuentro. El paso del tiempo impuso la moderación.

 

Traer a colación lo que Juez y su tropa definen categóricamente como “fraude” generaba tensión entre los aliados, en especial con la UCR, que no convalidó la denuncia de aquel momento del Partido Nuevo y que escaló al Tribunal Superior de Justicia con un pedido de anulación de las urnas observadas, hecho que no fue aceptado.

 

Fraude, críticas dirigidas al gobernador –que meses antes había prometido dejar al margen– y las amenazas rupturistas que hizo a través de este medio, mostraban a un Juez dispuesto a dejar los buenos modales para lograr su objetivo. La experiencia de Marcos Juárez sirvió para calmar el temperamento de todos los actores de JxC.

 

Juez llamó a la unidad de JxC en el Club Hindú

El evento juecista de este viernes se resignificó y es probable que todas las diferencias expuestas en JxC hayan quedado en estado de espasmo ante la comprobación de que el experimento transversal de Schiaretti en Marcos Juárez falló. La justificación del imperio de la gestión que hizo luego confirma que el PJ debe ceñirse a lo mejor que tiene para mostrar, en lugar de meter sus narices en la interna ajena.

 

La acogida a la ex-Cambiemos Verónica Crescente en el escaparate de la boleta peronista-vecinalista no solo que no aportó votos extra, sino que la actitud triunfante del gobernador sirvió para unir frente al espanto a toda la tropa aliancista, desde la Mesa Nacional hasta el último dirigente cordobés que viste los colores del cambio.

 

Los acuerdos particulares que ensayó Schiaretti como parte de este método de aspirar figuras primero para fragmentar después no pudieron contra la marca; tampoco contra el blindaje de toda la dirigencia para defender el “kilómetro cero del cambio”.

 

Si el peronismo pensó alguna vez que podía entregar la Municipalidad a De Loredo –en el marco de esta sintonía que expresó Schiaretti con el líder de Evolución Radical, Martín Lousteau, y las especulaciones de separar la fecha provincial de la capitalina– cabe preguntarse por qué un sector de JxC cedería si quedó en evidencia el mito sobre la transferencia directa de votos.

 

Si Schiaretti no pudo con Crescente en una inusual campaña, ¿por qué podría hacerlo con Llaryora? En la prueba de 2019, el jefe del PJ logró una elección histórica que traccionó votos necesarios para sentar a su elegido en el municipio capitalino y, pese a todo, la diferencia entre uno y otro fue de 20 puntos.

 

Sin el mandatario cordobés como señuelo, la unidad asoma cómo el único camino serio para JxC. La noche del domingo 11, en el improvisado escenario que se montó para festejar el triunfo de Sara Majorel y Pedro Dellarossa en Marcos Juárez, la totalidad de las figuras cambiemistas lo entendieron. Incluido el escurridizo Juez.