28|11|2022

Es Techint: Massa saca pecho para otra paritaria clave con el team Rocca

23 de septiembre de 2022

23 de septiembre de 2022

El ministro pidió que "no haya abusos" en el "peaje" que cobrará la firma para usar el gasoducto del norte. Pymes y sindicatos, por sus propias "reglas claras".

Sergio Massa buscará salir de la agenda de lo "urgente", para meterse en el desafío de conseguir dólares que le permita atravesar sin sobresaltos mayores el año próximo y, de paso, allanar el camino en materia de generación de divisas para el próximo gobierno. Sin emitir palabra sobre sus aspiraciones presidenciales de 2023 o 2027, el ministro de Economía comenzó a dar certezas sobre los planes que tiene a mediano plazo, al abrió su propia negociación paritaria con el Grupo Techint, entre otros conglomerados de áreas clave para el desarrollo productivo que genere dólares frescos.

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Con promesas de negocios y, también con advertencias sobre las reglas de juego, el superministro le aseguró al Círculo Rojo que encarará marcos regulatorios para el histórico reclamo privado de "seguridad jurídica" en las inversiones energéticas, pero les alertó que, a cambio, demandará condiciones beneficiosas para los costos del Estado en la contratación de las empresas que participen en la actividad.

 

"En pocos días saldrá la licitación del gasoducto desde Salliqueló hasta San Jerónimo para completar la infraestructura necesaria que permita el autoabastecimiento total de gas para toda la Argentina", les adelantó Massa a los integrantes del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), conducidos por Daniel Funes de Rioja, según pudo reconstruir Letra P. Fue la confirmación de la profundización del plan Vaca Muerta, que el sector fabril había puesto sobre la mesa cuando realizó la conferencia de prensa al reconvertir de urgencia el Día de la Industria en un mini-repudio por el intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

"Lo que tenemos que discutir es cuánto es el peaje que nos va a cobrar Techint para usar ese gasoducto, de modo de poder mandar gas a Brasil en 2024. Espero que no haya abusos", soltó Massa, mirando con una mueca de sonrisa al vicepresidente regional de la UIA, David Uriburu, quien además es director corporativo de Relaciones Institucionales del Grupo Techint. El mensaje fue directo para Paolo Rocca, el ceo y presidente de la T, quien tiene a cargo el abastecimiento de los caños que el estado le compra para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. La poderosa compañía tiene, además, una participación mayoritaria en Transportadora General del Norte (TGN), que opera el Gasoducto Norte, que une a las ciudades santafesina de San Jerónimo y salteña de Campo Durán, y que debe cambiar de dirección.

 

Se espera que la extensión de la obra del gasoducto Néstor Kirchner a Santa Fe permita conectarse con TGN y enviar gas a todo el norte del país. Luego, se debe ensamblar con el Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) para poder inyectar gas para la provisión hacia Brasil, que al igual que la Argentina se abastecía de Bolivia, cuya producción continúa en declino y perdería la capacidad de cumplir con los requerimientos de exportación a los países vecinos. De allí surgirían los primeros dólares efectivos por Vaca Muerta, el centro de la atención de las inversiones.

 

Las empresas petroleras confían en completar el plan gasífero para el invierno próximo. De hecho, en el Palacio de Hacienda no tienen dudas, básicamente por los beneficios y perjuicios de alterar la obra: por cada día que se atrasa, hay una multa de 100.000 dólares; y un monto igual, pero a favor de las empresas, por cada 24 horas que se ganan anticipando su finalización. Con esa obra con el Apto Para Funcionar (APF), como dice el contrato, la Argentina tendrá un ahorro base de 3.200 millones de dólares, según calcula el Gobierno. Ante un invierno crudo, estiman las empresas, podrían extenderse hasta los 5.000 millones. Mientras se negocian las condiciones para promocionar inversiones que pongan en marcha plantas de licuefacción para exportar Gas Natural Licuado (GNL) vía barcos, la generación de dólares está puesta en la reversión de los gasoductos que habían sido dispuestos originalmente para la importación de gas desde Bolivia. Por allí viajará el saldo exportable de energía generada en la cuenca de Vaca Muerta, que muestra producción récord con la extracción no convencional en los pozos de la región neuquina.

 

Massa prometió encarar con fuerza durante el 2023 el plan Vaca Muerta, conjuntamente con el desarrollo de la minería, proteínas, energías y tierras raras, que serían los potenciales del país para exportar al mundo. Pero admitió diferencias con el proyecto de ley de Humedales que se trata en la actualidad en el Congreso, debido a que le generaría problemas para la explotación de cobre, litio y la extracción de otros minerales que le aportarían divisas al país, según confiaron fuentes que participaron del encuentro en la sede de la central fabril. De acá a fin de año, el titular de la cartera económica pidió paciencia, porque debía "resolver el orden y el equilibrio fiscal, que será la base de los proyectos del año próximo".

 

Mientras esta escena pasaba en la sede de la UIA, unas horas antes se abría un nuevo frente de reclamos para el jefe del Palacio de Hacienda. Sucede que los datos de caída de la actividad industrial en julio, del 1,2% confirmada por el Indec, y de agosto, en torno al 1,6% según anticipó el CEP XXI que elabora la secretaría de Industria, dispararon la alarma en el mundo industrial. Ya no son solamente en las empresas, sino que derivó en una iniciativa inusual: pymes fabriles y sindicatos productivos conformaron una mesa de diálogo del sector privado, integrada por entidades empresarias como IPA, ProTejer, CGE Metropolitana, entre otras, y sindicatos de la CGT y la CTA. Desde allí buscarán concentrar poder para imponer una agenda propia del sector, debido a que se sienten excluidas de las demandas que realiza la UIA e incluso del Consejo Económico y Social que propició el gobierno del Alberto Fernández.

 

Los empresarios pymes y los sindicatos industriales pondrán en el tope de la agenda el pedido para que la cadena de valor de Vaca Muerta tenga un piso de integración nacional, pero que no sea sólo declamativo, sino que tenga letra formal, al mismo nivel que las reglas claras que pide el Círculo Rojo para las inversiones energéticas. Gremios y empresas ven que el crecimiento económico y de la producción, aún cuando cada vez está más ralentizado, se sigue concentrando en pocos ganadores y deja marginadas a las pymes y a los bolsillos de los trabajadores. Por eso, ya enviaron cartas de invitación a los secretarios de Industria, José Ignacio de Mendiguren, y de Comercio, Matías Tombolini, como una avanzada para lograr un cónclave con Massa.