24|11|2022

Gill y De la Sota repiten foto y envalentonan al intendentismo díscolo del PJ

24 de septiembre de 2022

24 de septiembre de 2022

Compartieron un acto en el que se convocó al diálogo, se elogió al padre de la diputada y casi no se nombró a Schiaretti. Pases de factura y rebelión en el sur.

CÓRDOBA (Corresponsalía) En menos de una semana, Martín Gill y Natalia De la Sota compartieron dos actos que por estas horas generan revuelo en las filas del peronismo cordobés. Después del homenaje al exgobernador José Manuel De la Sota en Villa María, el intendente y la diputada fueron los oradores principales en la inauguración del nuevo edificio de la Municipalidad de Alejo Ledesma, una localidad ubicada a unos 333 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba, en el departamento Marcos Juárez.

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Al hacer uso de la palabra en el acto al que también asistieron una decena de jefes y jefas comunales y los legisladores Miguel Ángel Majul y Dardo Iturria, el intendente Marcelo Agustín describió a Gill como “un cuadro joven, preparado, con experiencia de gestión, formación académica y, por sobre todas las cosas, mucha sensibilidad social”.

 

“Estoy seguro que en un futuro cercano te espera una gran oportunidad para seguir transformando realidades a lo largo y lo ancho de nuestra patria”, afirmó Agustín y destacó la presencia de De la Sota, a quien definió como “una dirigente cercana a la gente, que está poco en la oficina y mucho en la calle”.

 

Casi como una parábola, el sur cordobés parece haberse convertido en un lugar de comienzos para la política cordobesa. A la inversa de lo que el oficialismo del PJ cordobés imaginó, la solidez de la base soñada para el afianzamiento de un liderazgo mutó a barro endeble, y lo que iba a ser el fin de todas las contradicciones se trasformó en el punto cero de todos los cuestionamientos. Aunque parezca mentira, esos señalamientos apuntan a un intocable, el gobernador Juan Schiaretti.

 

No parece casual que en Alejo Ledesma se haya hablado de José Manuel De la Sota como “el mejor gobernador de la historia de Córdoba”, justo en momentos en que los principales cuestionamientos a su principal socio político se encausen apuntándolo como responsable de la supuesta “desperonización” del oficialismo provincial. “Siguiendo esa lógica les fue cómo les fue”, dijo a Letra P uno de los intendentes presentes en el acto del viernes, achacando al gobernador la estrategia que puso a Verónica Crescente como candidata a la intendencia en la cabecera departamental.

 

Con ese telón de fondo, durante el mes de octubre tendrá lugar en el reafirmado “kilómetro cero del cambio” un encuentro en el que un grupo de intendentes que vienen pidiendo pista desde su pertenencia al peronismo nacional intentará levantar el perfil. Justo desde uno de los puntos del territorio en el que el el equipo del intendente capitalino Martín Llaryora viene trabajando en pos de afianzar su candidatura a la gobernación.

 

Más allá de los enojos, que cuando los grabadores se apagan suben su tono, en sus planteos no aparece el deseo de “romper” con Hacemos por Córdoba, aunque sí exigen una mayor participación en la definición de estrategias de cara a 2023. “Nosotros queremos discutir. Sabemos cuáles son los problemas de la gente y las necesidades diarias de cada uno de los pueblos y ciudades del interior. No está todo tan bien como quieren vender desde Córdoba y sentimos la necesidad de empezar a cambiar las cosas antes de que sea tarde”, advierten, mientras piden “dejar de esconder la basura debajo de la alfombra”.

 

Gill y De la Sota flanquean a Agustín, el intendente anfitrión

La intención de la reunión, que se confirmó esta semana luego de un encuentro de casi una decena de intendentes del departamento Marcos Juárez que tuvo lugar en Cavanah, es “empezar a mover” para ampliar los márgenes del armado electoral con que el cordobesismo buscará sostener el poder en las elecciones de 2023. “Si algo está claro es que a nadie le sobra nada y que el peronismo necesita a todos los sectores tirando para el mismo lado”, afirman. En esa empresa, el nombre del exsecretario de Obras Públicas aparece como un vaso comunicante capaz de garantizar la unidad que se entiende como urgente de cara al año próximo.

 

En el entorno de Gill confían en que 2023 encontrará al intendente adentro del esquema del peronismo provincial, aunque no descartan que una virtual cerrazón del schiarettismo obligue al villamariense a probar suerte con una propuesta alternativa. Como ya contó Letra P, el horizonte de máxima es integrar la fórmula que compita por la gobernación el año próximo. La base política con la que se alimentan esas aspiraciones no se concentran solamente en la gestión al frente de la Municipalidad de Villa María, donde no puede ser reelecto. Se sostiene en la relación con intendentes e intendentas que exceden al panperonismo y que desde hace rato vienen manteniendo reuniones y charlas informales para avanzar en un virtual lanzamiento que, en principio, busca meter ruido en la discusión.

 

Gill recibió al canciller Cafiero en el cierre del Foro Nacional de Ciudades en Villa María

Apegado al libreto que siempre defendió, Gill dice que no es tiempo de hablar de candidaturas, sino de discutir proyectos. “Pensar qué queremos para la Córdoba que viene”, es la frase que se ha convertido en uno de sus latiguillos predilectos.

 

Vale destacar que Gill mantiene por estas horas una actividad propia de un dirigente en funciones ejecutivas que van más allá del municipio que conduce. Cosechando lo sembrado en su paso por la secretaría de Obras Públicas, desarrolla una agenda en la que asiste a inauguraciones y recorre obras invitado por jefes y jefas comunales que reconocen en él a un actor fundamental para conseguir la ejecución de obras en cada uno de sus municipios. En la comparativa cordobesa, solo Schiaretti despliega una actividad cotidiana semejante.  

 

Con perfil más bajo, Natalia De la Sota sostiene una actividad similar, intentando decir presente a cada uno de los actos a la que es invitada en su doble rol de diputada y de referente de un espacio interno del peronismo en el que hay quienes ven una base que el schiarettismo no logra contener desde el fallecimiento del creador del cordobesismo. Ella le baja el tono a esa discusión y se considera parte de la estructura oficial del peronismo cordobés, al que representa con un alineamiento inalterable en el Congreso. “Tenemos que trabajar todos juntos, pensemos como pensemos. Tenemos mucho para crecer, pero tenemos que lograrlo a través de nuestro compromiso de diálogo y acuerdo permanente”, dijo en Alejo Ledesma.