25|11|2022

Un soplo de tiempo a favor

25 de septiembre de 2022

25 de septiembre de 2022

El gobernador modifica la estrategia del santafesismo duro y acercará las elecciones locales a las nacionales. Transición corta y más tiempo de gestión.  

SANTA FE (Corresponsalía) Pegarse lo más posible a la Nación en el calendario electoral ya no parece ser, para el gobernador Omar Perotti, una tan mala idea. Hasta hace unos meses, sostenía que la estrategia más efectiva para retener la provincia era jugar a un santafesismo duro y alejado de la conflictiva interna nacional del Frente de Todos. Sin embargo, el titular de la Casa Gris dio un giro de 180 grados y ahora piensa en unas elecciones generales en Santa Fe en el último o el anteúltimo domingo posible (10 o 3 de septiembre, respectivamente). Ambas fechas son las más cercanas a la elección presidencial, que sería el último domingo de octubre de 2023.

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Para Perotti, los motivos que justifican el cambio son varios, pero hay uno que es clave: se trata de estirar el cronograma hasta que mejoren las variables económicas nacionales. El superministro Sergio Massa piensa en un plan para fortalecer reservas, estabilizar el dólar y controlar la inflación, pero va a llevar tiempo y hay que ganarlo. Por eso se desplegó el operativo de suspensión de las PASO a nivel nacional. Si se logra, las únicas elecciones serán las generales, lo que le daría a Massa casi un año para recuperar el control de la economía del país.

 

El último jueves, Perotti y su par de Córdoba Juan Schiaretti se alinearon, y declararon en sintonía con gran parte de los gobernadores del peronismo. Perotti dijo que las PASO no son convenientes y si bien en la provincia no hay ninguna moción ni propuesta de suspender las primarias locales, la declaración no pasó desapercibida. Y es que una PASO nacional con triunfo de la oposición, en fecha muy cercana a la elección a gobernador en la provincia, también beneficiaria a la oposición local.

 

En su lista de pros y contras de llevar las generales a septiembre, Perotti anotó otras ventajas. El cierre de listas recién sería en abril, con lo que descomprime mucho la tensión de fin de año; gana tiempo para mostrar obras y sostener la centralidad de la gestión y fortalecer sus propios candidatos. Pero además, evitaría una transición tan larga y tensionada, como la que protagonizó durante seis meses con el socialista Miguel Lifschitz y hasta se iría con el presupuesto 2024 terminado.

 

Constitucionalmente, los sistemas electorales de Nación y Santa Fe no se pueden unir. No hay posibilidades - ni aún con voluntad política – de que se hagan en simultáneo, lo que sí puede hacer el gobernador a nivel local es acercarlas lo más posible. La Constitución provincial, indica que el titular del Ejecutivo debe convocar a elecciones generales a gobernador dentro de los 3 y 6 meses antes del 10 de diciembre, cuando termina su mandato. De ahí sale el lapso posible: se tienen que realizar en uno de los 14 domingos entre el 10 de junio y el 10 de septiembre incluido. ¿Qué inclina la balanza para una fecha u otra? La conveniencia del oficialismo. La elección final es potestad total del gobernador y desde la Casa Gris dicen que, si se llega a hacer una ronda de consultas como reclamo en los últimos días la oposición, no sería antes de noviembre.