03|12|2022

El peronismo santafesino, dividido ante el cambio de estrategia de Perotti

29 de septiembre de 2022

29 de septiembre de 2022

La idea del gobernador de retrasar las elecciones sorprende al interior del partido. Las tribus no perottistas recelan ante la falta de consulta.

ROSARIO (Corresponsalìa Santa Fe) La jugada, que adelantó Letra P, de retrasar el calendario electoral y pegar las elecciones provinciales a las nacionales es toda del gobernador Omar Perotti, por más que se lo deslizó a algunos pocos, entre ellos al presidente del PJ provincial, Ricardo Olivera, y genera reacciones diversas al interior del peronismo.

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En el PJ santafesino, vaya sorpresa, no hay unanimidad ante la movida electoral del gobernador. “Llegamos bien a esa fecha, y para llegar tenés que largar en la acción”, dijo off the record un dirigente que pretende que su espacio juegue en la gobernación. También hay críticas. “En dos o tres meses quiere descubrir la fórmula de la Coca-Cola”, cuestionó uno de los tantos peronistas críticos.

 

Al margen de la pertinencia o no de mover el calendario electoral, la principal crítica que emana de los sectores no perottistas del PJ está dada por las formas del gobernador. “Omar habla de política con media docena de dirigentes y después decide. Así funciona”, reconoce un funcionario de habitual contacto con el jefe de la Casa Gris.

 

Una cuestión es mencionar la idea y conversarla, otra apoyarse institucionalmente en el partido u otros espacios peronistas. El PJ no perottista, al menos algunos con injerencia en el partido, creen que es difícil que el gobernador abra el debate a la estructura del peronismo.

 

Por eso dependerá pura y exclusivamente de la decisión del mandatario que por medio de un decreto establece los comicios provinciales. Como adelantó Pablo Fornero en Letra P, tiene en mente varias fechas para llamar a elecciones y la última es en febrero, cuando el panorama económico esté más claro que ahora.

 

Esa decisión, en apariencia unilateral, pinta de cuerpo entero el vínculo distante e inorgánico que mantiene con el resto de los espacios peronistas y, por lo tanto, tendrá efectos en un peronismo cada vez más disperso. Si se piensa a las PASO como la herramienta ordenadora del espacio, más allá de la necesidad de un acuerdo previo, el aplazo para julio retrasaría aún más la unidad. “El perottismo no habla con nadie, no explica nada, no lo va a plantear para discutirlo abiertamente”, opinó alguien con larga experiencia en la política partidaria.