30|11|2022

Se acortó la luna de miel entre CFK y Massa: el bono sale o sale

29 de septiembre de 2022

29 de septiembre de 2022

El ministro habló dos veces con la vicepresidenta y se reunió con Máximo Kirchner y Kicillof. Con el dólar soja costeará la ayuda social. Anuncio, sin fecha.

Poco más de la mitad: la luna de miel que había acordado Cristina Fernández de Kirchner con Sergio Massa duró 56 días. Si bien es un tiempo que Martín Guzmán hubiera envidiado en sus últimos meses al frente del Ministerio de Economía, falta mucho todavía para llegar a la gracia de 100 con la que pensaba contar el tigrense. El 11 de noviembre ya está aquí desde este miércoles, cuando la vicepresidenta tuiteó sus primeros planteos para marcarle el rumbo al funcionario, mientras comenzó el debate por su Presupuesto 2023. 

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Hubo dos reclamos insinuados, uno por la ganancias de las empresas y otro, conocido el relevamiento del INDEC de pobreza, por el bono para los sectores más postergados que, puertas adentro, Massa le había prometido al cristinismo, sin una fecha precisa. "Veremos". La frase surgida del interior del Instituto Patria, a tono con el hilo de Twitter que agitó el frágil armisticio verbal del Frente de Todos, no dan el bono para la indigencia por seguro. Ver para creer es la postura. 

 

La tensión, por ahora, está en niveles controlados. Hubo dos llamados entre Massa y la vicepresidenta durante el miércoles, uno antes del tuit con el que CFK volvió a referirse a la gestión del frentetodismo, un tópico que había abandonado por la agenda judicial, y otro después de convertirse en trending topic. Cerca de Máximo Kirchner confirmaron a Letra P que, después de su disertación en el Congreso, el ministro se reunió con el diputado y con Cecilia Moreau en el despacho de la presidenta de la Cámara baja. Por la noche, Axel Kicillof regresó al edificio en el que trabajó al final del segundo mandato cristinista. El actual ocupante se encargó de difundir las fotos. "Hay sectores a los que les está yendo muy bien. El problema es que hay una fuertísima recuperación y eso no derrama naturalmente", despotricó este jueves el gobernador bonaerense. Este tema es el que más puede incomodar al team massista. El otro vice de esta historia, Gabriel Rubinstein, le dio la razón a medias a la exmandataria en su regreso a Twitter

 

El otro pedido está encaminado. Con prematura apertura de paraguas, con los reflejos aprendidos del affaire Guzmán, en la Casa Rosada apelan al slogan Quini 6: el refuerzo sale o sale. Este viernes, Massa difundirá los resultados del dólar soja. Fuentes oficiales dejan trascender que parte de la recaudación por la liquidación agraria será usada para financiar el bono. El tigrense nunca lo descartó, mientras pidió tiempo. No sólo a Cristina Kirchner, también a Juan Grabois. Si bien quedó nublado por el intento de magnicidio contra la vicepresidenta, la amenaza no cumplida de portazo del Frente Grande en el bloque del FdT de Diputados quedó stand by gracias a la promesa massista de atender parte del reclamo social. El mantra que repetía el ministro era que, con las urgencias del Banco Central, primero, antes de pensar cómo distribuir algún excedente, precisaba alimentar el colchón de reservas. 

 

Con el Salario Básico Universal como máxima en la negociación, una bandera ondeada antes a los sucesores de Massa, incluso Silvina Batakis durante su breve paso por Hacienda, el kirchnerismo contaba los días para el anuncio de algún tipo de ayuda formal a los sectores más postergados. Mientras el planteo de Grabois implicaba 14 mil pesos para 7,5 millones de personas, la senadora Juliana Di Tullio, titular del bloque de Unidad Ciudadana, presentó un proyecto más factible para los cálculos massistas: una prestación equivalente a la canasta básica alimentaria (15 mil pesos), con un costo fiscal del 0,09% para este año, que abarcaría un universo más modesto, de 1,7 millón de beneficiarios. 

 

Al revelar el nuevo dólar soja de Massa, en el propio decreto para actualizar el programa de incremento exportador, se estableció la creación de un fondo con el objetivo de financiar “una prestación monetaria extraordinaria no contributiva y de alcance nacional que asegure una adecuada alimentación para las personas en situación de extrema vulnerabilidad”. Fue una muestra de buena voluntad del ministro al cristinismo, que ahora pidió más hechos que palabras. 

 

Abocados a la gestión, con aviso de jubilación de la política anticipada de Massa en el Congreso como parte de esa postura, en el Palacio de Hacienda, por ahora, no se hacen los rulos y evalúan que el reclamo público de Cristina Kirchner también es parte de una necesidad de enviar un mensaje a su propio electorado, para evitar fugas por izquierda.