06|12|2022

Alta tensión gremial en la planta que hace los tubos del gasoducto Néstor Kirchner

30 de septiembre de 2022

30 de septiembre de 2022

Paro y conciliación obligatoria en Siat, de Valentín Alsina. UOM exige reincorporar despedidos y denuncia “contratos basura” del proyecto NK. Lo que viene.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) La planta de Tenaris-Siat ubicada en Valentín Alsina, donde se fabrican los tubos para la obra más ambiciosa del Gobierno, el gasoducto Néstor Kirchner, amaneció paralizada este viernes como corolario de un conflicto que lleva varias semanas entre la firma perteneciente al Grupo Techint y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a raíz del despido de 12 trabajadores, por los que el gremio exige la reincorporación inmediata, a la par de una batería de reclamos que giran en torno a lo que definieron como “contratos basura” aplicados a unas 300 personas que se incorporaron a la planta de la mano del proyecto que apunta a aprovechar el gas proveniente de Vaca Muerta.

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Horas después de iniciada la huelga por tiempo indeterminado, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó una prórroga por cinco días hábiles a la conciliación obligatoria que se había extendido durante las últimas dos semanas, sin éxito en las negociaciones. “Respetamos la prórroga en la conciliación para mostrar la voluntad de diálogo que tenemos; lamentablemente no está pasando lo mismo con la empresa”, señaló a Letra P el delegado de la UOM en Tenaris-Siat, José Villa, quien advirtió que la firma “no respetó” la conciliación, ya que no dejó ingresar a los despedidos durante la vigencia de la medida.

 

En el gremio metalúrgico impera el malestar al advertir que “no se avanzó un solo paso” en las dos semanas de conciliación, razón por la cual la comisión interna de delegados, una vez que se puso en conocimiento a los trabajadores de la prórroga de cinco días, hablaron con los responsables de la planta que hacia el mediodía de este viernes estaban presentes en el lugar y le solicitaron una reunión “con carácter de urgente” para el lunes con las máximas autoridades de Tenaris, a los fines de abrir una mesa de diálogo con quienes puedan tomar definiciones sobre el tema. Al cierre de esta nota, no había respuesta a la petición.

 

El conflicto se originó por el despido de 12 trabajadores que –de acuerdo a lo que subrayan en la comisión interna– “han estado en la línea de producción cumpliendo su tarea perfectamente”, por lo cual consideran que sus desafectaciones fueron “para disciplinar” a las 300 personas que ingresaron a Siat a partir del proyecto del gasoducto Néstor Kirchner, quienes se desempeñan con contratos de corta extensión (entre dos o tres meses), un factor que el gremio recalca que es de “presión” para “que acepten a rajatabla todas las condiciones que pueda plantear la empresa”, frente a la incertidumbre sobre si le renuevan o no el contrato.

 

En el sindicato metalúrgico hablan de “violaciones al convenio colectivo, aprovechándose de la situación de las y los trabajadores nuevos” en prácticas cotidianas en las que –denuncian– “hasta tienen que pedir permiso para ir al baño”. La UOM plantea que los contratos deben tener mayor duración, al menos hasta el invierno de 2023, plazo correspondiente a las previsiones que hay de labores hasta la finalización de la primera etapa del gasoducto, que va de Vaca Muerta a Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires.

 

Asimismo, detallaron que por primera vez ingresaron mujeres a la línea de producción y que también se han detectado “situaciones complicadas” en lo relativo al trato de superiores al personal femenino, siendo éste un aspecto que podría traducirse en denuncias concretas.

 

Mientras cerca de la empresa hablan de “intransigencia” por parte del gremio, desde allí replican: “Esperamos que se abra una mesa de diálogo. Cuando tomamos una medida de fuerza como la de hoy (viernes), durante la mañana, salen a decir que somos intransigentes. Hemos estado hablando durante meses en el marco de la conciliación obligatoria y hacen oídos sordos a todo lo que le planteamos. La intransigencia viene de parte de la empresa y esperamos que en el trascurso de estos cinco días encontremos una solución”, subrayó Villa, quien destacó la importancia que tiene para los trabajadores el gasoducto Néstor Kirchner. “Es fundamental que la opinión pública sepa que los trabajadores de Siat queremos que este proyecto avance por una cuestión de apoyar la política energética”, indicó.

 

Los metalúrgicos ponderan la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, a cargo del gremialista curtidor Walter Correa, pero, al momento, estiman que “la presión” y “la prepotencia del Grupo Techint” en cuanto a no aceptar un diálogo serio “se lleva puesto todo”. Amén de eso, y ante la escalada de la crisis, en el gremio tienen expectativas de encausar la situación en el marco de la conciliación prorrogada.

 

Activa desde 1948, la planta productora de tubos de acero con costura mantiene un largo historial gremial es uno de los bastiones de la regional Avellaneda de la UOM, conducida por Daniel Daporta. De las audiencias por este conflicto, también participa el secretario de organización gremial, Sergio López, junto con la comisión interna de delegados.

 

Durante la pandemia, en esta planta del Grupo Techint denunciaron recortes a partir de la quita del “Premio Producción”, un ítem salarial que los operarios percibían desde hacía décadas pero que, crisis pandémica mediante, la multinacional dejó sin efecto. Eso provocó una escalada de reclamos sindicales que finalmente, dos años más tarde, desembocaron en un acuerdo entre las partes.  Sin embargo, el conflicto desatado por los recientes despidos volvió a activar la tensión en esta planta que hoy fabrica los tubos para el proyecto más ambicioso del Gobierno.