18|11|2022

No somos lo mismo: Macri le baja el precio a la amenaza y no altera sus planes

09 de septiembre de 2022

09 de septiembre de 2022

"No hacemos política con estas situaciones", afirman en su entorno. Reuniones con dirigentes y los próximos pasos en la interna del PRO. 

El expresidente Mauricio Macri se enteró de la amenaza de muerte en su contra por los efectivos de la Policía Federal que están abocados a su custodia desde que dejó el poder, el 10 de diciembre de 2019. Como sucedió a lo largo de su gestión, según reconstruyó Letra P, le restó importancia y sólo solicitó que lo mantuvieran al tanto de las derivaciones de la causa judicial, que instruye la jueza María Eugenia Capuchetti, la magistrada que también investiga el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

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“No hicimos y no haremos política con este tipo de situaciones. La Justicia es la que debe investigar, en todos los casos”, expresaron en el entorno de Macri ante la consulta de este portal. El expresidente aplica esa lógica desde que vio cómo aumentaba la cantidad de personas abocadas a su seguridad después de haber sido ungido jefe de Estado.

 

Incluso en su círculo más íntimo recuerdan las peleas que tuvo con el jefe de su custodia, al punto de que tuvo que intermediar la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para que hiciera caso a las recomendaciones que le daban las personas encargadas de protegerlo.

 

Este viernes, se conoció que el 1º de septiembre la custodia de Macri denunció ante el juzgado federal Nº 5 de Comodoro Py que el líder de PRO recibió amenazas de muerte a través de las redes sociales por el usuario @Luisanfer2442. Los intercambios que esa cuenta realizó con la senadora por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, marcaron la única diferencia respecto de episodios anteriores. “Eso hizo que le diera apenas un poco más de importancia que al resto de las que recibió”, agregó la misma fuente. La legisladora camporista aclaró este viernes que no conoce al agresor y que simplemente respondió a un mensaje, como lo hace con todas las personas que le escriben.

 

Durante todo el viernes, el expresidente mantuvo reuniones con referentes del PRO. Casi no hizo alusión a la denuncia que presentaron sus custodios. “No le dio entidad porque nunca lo hizo. Además, son temas personales, no de Estado, no corresponde usarlos para victimizarse”, sostuvo una de las personas con las que Macri estuvo durante el viernes.

 

Hay algo de estrategia de diferenciación en la postura del exintendente porteño. Luego de acusar al oficialismo de hacer un uso político del atentado a la vicepresidenta, nadie en el PRO, como tampoco en Juntos por el Cambio (JxC), quiere colocarse en situación de víctima.

 

Mención aparte para los tuits de solidaridad y repudio que escribió Alberto Fernández, quien condenó de manera "enérgica" las intimidaciones y llamó a "recuperar la convivencia democrática". Cerca del exmandatario destacaron el gesto del Gobierno después de que Macri fue uno de los primeros que repudió el atentado contra la vicepresidenta hace más de una semana.

 

Por estas horas, la preocupación del expresidente es el resultado de los comicios en Marcos Juárez, la localidad del sur de Córdoba que vota este domingo. De haber una victoria de JxC en el municipio en el que por primera vez compitió la coalición entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR), el expresidente evalúa viajar para los festejos, como lo hace, también, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

 

Ambos, según pudo saber este medio, almorzarían el lunes junto a Bullrich y a la diputada María Eugenia Vidal. La gran duda es si allí se debatirán reglas para llevar adelante la interna presidencial de la alianza opositora.