22|1|2023

"Llaryora me puso a gestionar y yo gestiono"

22 de enero de 2023

22 de enero de 2023

El secretario de Gobierno está convencido de que su rol de hoy lo proyecta como candidato a intendente del cordobesismo. "Acá no hay peleas”, asegura.

CÓRDOBA (Corresponsalía) “En nuestro espacio no hay tensión electoral. Siempre hemos priorizado el proyecto provincial y municipal y lo vamos a seguir haciendo. Acá no hay peleas ni conflictos”. Con esa lectura, Miguel Siciliano se empecina en priorizar su tarea de gestión por sobre cualquier otra pretensión que, reconoce, puede compartir con varios integrantes del equipo de gobierno que comanda desde la Secretaría de Gobierno y Gestión General de la Municipalidad de Córdoba. “¿Eso me da más derecho que a los otros?”, se pregunta, e inmediatamente se responde: “Por supuesto que no, pero yo soy uno de los que ha manifestado su voluntad de gobernar la ciudad y estoy convencido de que voy a ser el candidato a intendente que va a darle continuidad a la gestión que iniciamos con Martín Llaryora en 2019”.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Se reconoce nacido y criado en la ciudad y entiende que, allí, se sostiene uno de sus principales virtudes. También, a diferencia de sus principales competidores dentro del espacio, confía en un perfil de gestión holístico que el resto de sus pares, supone, no pueden exponer. “Los murales de la costanera, las supermanzanas, las unidades ejecutoras, la habilitación de negocios online, todos los grandes eventos deportivos que se realizaron en la ciudad, son cosas que se generaron desde áreas que están o han estado en mi órbita de trabajo”, enumera.

 

“Yo he presidido todas las mesas que se impulsaron para solucionar los diferentes conflictos que surgieron en los barrios de la ciudad en estos tres años. Iba a los cortes que hacían los vecinos para reclamarnos cosas apenas asumimos y con ellos empezamos a trabajar para resolver lo que había que resolver”, continúa y añade: “hago todo eso porque el intendente me pidió que lo haga”, poniendo en valor la confianza que Llaryora ha depositado sobre él durante los tres años de gestión. En ese lapso, entre otras cosas, le legó una de las tareas más complejas de manejar para las sucesivas gestiones de la ciudad: el diálogo con el combativo sindicato municipal cordobés.

 

-¿Cómo se dirime la candidatura a la intendencia de Córdoba?

 

-No hay conflicto porque no hay pelea, pero eso no tiene que descartar una interna, una definición mediante encuestas o un proceso que busque el consenso y los acuerdos a partir de la confrontación de perfiles y proyectos. Estoy seguro que no vamos a ponernos a pelear por un cargo o una candidatura, las decisiones siempre se van a tomar en función del proyecto. No es algo menor. Todos los que quieren ser candidatos tienen derecho a hacerlo, pero a diferencia de mis compañeros yo estoy convencido de que si soy intendente voy a seguir haciendo lo que hago todos los días en la Municipalidad, porque el intendente me pidió que lo haga. Él me puso al frente de la Secretaría de Gobierno y Gestión General del Gabinete. Entonces, yo gestiono.

 

-¿Quién y cuándo debería definir quién será candidato?

 

-No puedo decir cuándo, porque no lo sé. En cuanto a las formas, debería haber un espacio previo de diálogo y consenso para que entre todos podamos definirlo. No tengo claro cómo, pero no tengo dudas de que lo vamos a resolver, porque todos priorizamos seguir gobernando la provincia y la ciudad.

 

-¿No hay plan B? ¿Se imagina siendo candidato a vice, por ejemplo?

 

-Hoy no está en mis planes. Me estoy preparando para ser intendente. Sueño con que la ciudad siga creciendo y soy una de las personas que en este tiempo de gestión ha demostrado que puede defender el proyecto, puede estar cerca de los vecinos, pensar en las políticas públicas que hacen falta y empujar para que todo siga avanzando.

 

-¿Cómo debería ser la campaña?

 

-Lo mejor que puedo hacer es decirle a la gente que voy a hacer lo que hago todos los días. Hay que fortalecer lo que venimos transformando con Martín. El plan quinquenal de obra pública, continuar consolidando las políticas ambientales, avanzar en materia cultural, consolidar el proceso de modernización del Estado, continuar consolidando el sistema de transporte. La mejor propuesta que puedo hacerle a los vecinos es asegurarles que voy a seguir yendo a trabajar a las 6 de la mañana para irme a las 11 de la noche.

 

-Va a haber una oposición atacando también.

 

-Siempre hemos puesto todo sobre la mesa. Tenemos un montón de obras en ejecución que no se van a terminar antes de las elecciones, pero también reconozco que hay cosas que nos faltan. Nuestro partido llegó a esta ciudad después de muchísimos años y estamos haciendo las cosas que los otros no pudieron o no quisieron.

 

-¿Da lo mismo quién sea el candidato o la candidata de la oposición?

 

-Estoy convencido de que voy a ser intendente de Córdoba sea quien fuere el candidato de la oposición. No lo digo desde una mirada soberbia. Sé que la gente va a apoyar a la continuidad del equipo y del proyecto. Eso es independiente al candidato que defina la oposición.

 

-A nivel provincial se habla todo el tiempo de ampliar Hacemos por Córdoba. ¿En la ciudad puede pasar lo mismo?

 

-Tengo esa vocación. Desde hace mucho tiempo, con Victoria Flores y otros dirigentes formamos Pensando Córdoba. Es un lugar multipartidario que da cuenta de nuestra voluntad de ampliar desde lo partidario y desde lo dirigencial. Hicimos un plenario el viernes y ahí estuvieron referentes como el exsecretario de Coordinación de Rubén Américo Martí, Alejandro Ascencio; Margarita Texeira, que es una dirigente radical histórica que hoy forma parte del SUOEM; o Walter Arriola, que fue el Secretario de Gobierno de la gestión de Daniel Giacomino. Es la mejor muestra de cómo pienso la política. No me importan tanto los partidos o los sellos. Pienso en la gente a partir de las coincidencias que podamos tener. Si hay ganas de transformación, ganas de laburar y coincidimos en la idea básica de ciudad que queremos, la verdad que no me importa de dónde vienen. El límite está en la mirada ideológica. No me puedo sentar con alguien que me dice que hay que cerrar las escuelas municipales porque son un costo.

 

-¿Eso se define en soledad o hay una opinión del partido?

 

-Se puede porque hay una verdadera voluntad de ampliación, ya lo dijeron Juan Schiaretti y Martín, y yo creo que la política bien entendida va hacia ese lugar.