Nacido en Rosario, fanático de la cocina e hincha de Independiente, Ricardo Diab es el flamante presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Cuando se le pregunta por simpatías partidarias explica que, como representante de una entidad que nuclea a 1.491 federaciones, cámaras y centros de todo el país, no puede exponer cercanías políticas.
“El dirigente que está a la cabeza, cuando toma esa posición, arrastra al resto de la institución. La embandera detrás de ese pensamiento político. Uno no puede declamar cercanía directa con ningún partido político, sino con los proyectos”, asegura a Letra P.
Titular de la Asociación Empresaria de Rosario desde 2012, cónsul honorario de Brasil, Diab es un empresario Pyme que inició su trayectoria en una mueblería familiar, cuando tenía 14 años.
El recorrido lo llevó a involucrarse en un emprendimiento de iluminación que le permitió encargarse de la puesta de espectáculos producidos por los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich. Siguió con una mueblería propia y luego una fábrica de pastas, la primera con elaboración a la vista. Aquellos serían los cimientos de lo que vendría luego: la exportación a otros mercados y la gran explosión como empresario.
La actividad empresarial en Brasil, de Lula a Bolsonaro
Diab se involucró en la actividad gremial empresaria y dio el gran salto al comenzar a exportar al mercado brasileño. Lo hizo luego de participar en una feria internacional posibilitada tras un convenio firmado por los entonces presidentes Raúl Alfonsín y su par de Brasil, José Sarney. Las pastas lo llevaron a abrir, incluso, su propia empresa en el país vecino con la que llegó a vender 220 toneladas de pastas por mes. Abrió oficinas en Curitiba y en Río de Janeiro, para abastecer las distintas zonas.
Desde hace veintiún años es cónsul honorario de Brasil y durante la presidencia de Dilma Rousseff fue distinguido como comendador de la orden de Río Branco por su aporte comercial. Fue la cabeza detrás del proyecto Came Brasil, que permitió la inserción en aquel país de distintas firmas.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/Letra_P/status/1847674521102258462&partner=&hide_thread=false
El empresario asegura que, a pesar de las distintas miradas políticas, sociales y económicas que desarrollaron los gobiernos de Lula da Silva o de Jair Bolsonaro, nunca tuvo impedimento para avanzar con los acuerdos comerciales.
“Ahora, en el período de Milei, estamos participando con Brasil con fuertes cosas económicas aun sabiendo que a nivel político de primera orden no hay relación, pero cuando los negocios son importantes, las cosas se hacen”, asegura.
El desarrollo del comercio internacional, la organización de ferias y el asesoramiento a empresas para la apertura de nuevos mercados formaron parte de un trayecto que ahora lo coloca al frente de Came, entidad en la que ocupaba hasta ahora el cargo de secretario general.
Fanatismos con distinta cara: del kirchnerismo a Javier Milei
Recela de expresar públicamente apoyos políticos. Dice que cuando el peronismo o el kirchnerismo propusieron políticas favorables para las pequeñas y medianas empresas, celebró y acompañó, pero que también lo hizo con gobernadores, intendentes o concejales radicales o socialistas. Ahora, también, con alguna medida de los libertarios, como la posibilidad de una reforma laboral, aunque “sin perjudicar los derechos de los trabajadores”, aclara.
Con Javier Milei compartió algún panel cuando el libertario todavía no había llegado a la Casa Rosada. Aunque es moderado en la crítica, en abril del año pasado, durante una entrevista televisiva, dijo estar “asombrado de ver un nuevo fanatismo, pero con otro nombre”. Se refería a lo que había sucedido en la gestión kirchnerista y que ahora veía, en otra vereda, con los libertarios.
Red came.jpg
Destacado empresario en Rosario, Diab pasó de la secretaría a la presidencia de Came.
“El problema es que si vos decís ‘me parece que no’, ya parece que querés pertenecer a eso que llaman la casta, que no entiendo qué es lo que es. Querés vivir del Estado, las prebendas o querés volver a lo anterior. Nada de eso, pero hay que discutir”, aseguraba el por entonces secretario general de Came marcando algunas diferencias.
“Es difícil decir algo en contra de quien está al frente de un gobierno. Siempre padecemos eso. Y de acuerdo a la espalda institucional que uno tenga, se soporta de una manera u otra. Cuando estás de acuerdo, es fácil. Cuando no estamos de acuerdo nos miran a todos como opositores”, explica a Letra P.
El reclamo por un Estado más presente
El presidente de Came asegura que la situación económica actual es complicada. Que los cambios prometidos por la nueva gestión se demoran. Refleja la preocupación de algunas empresas porque no tienen claro que puedan resistir hasta que todo se normalice y advierte que por ahora se está lejos de alcanzar, al menos, valores en las ventas semejantes a los de 2022 o 2023.
“Nosotros necesitamos un poco de Estado. Sé que la filosofía del Gobierno es que no lo haya, pero es muy difícil para las Pymes sobrevivir sin su presencia. No digo exageradamente, como hubo en algunos momentos, pero hay cuestiones que la propia empresa, sola, no puede manejar. Necesita que el Estado tome algunas medidas favorables”, advierte.
Aunque reconoce “medidas que serán satisfactorias a futuro”, como el ordenamiento de la macro, la inflación y la balanza comercial, Diab insiste en que las Pymes “necesitan asistencia”.
Habla de incentivo al consumo, de financiamiento y pone una luz amarilla en la apertura del comercio internacional. Se inclina por “administrarlo” para no perjudicar a la industria nacional. “Podemos darle apertura a quienes no son competencia directa con muchas de nuestras empresas”, sugiere. Cree que hacerlo indiscriminadamente puede abrir la puerta a males mayores como los que ya experimentó el país en el pasado.