28|6|2022

Con Carreras en Israel, los gremios tensan la cuerda en Río Negro

26 de abril de 2022

26 de abril de 2022

Docentes de UnTER iniciaron cuatro días de paro y protestas. Se suman medidas de estatales y policías. De yapa, la UTA. Inflación XL y síndrome de pato rengo.

GENERAL ROCA (Corresponsalía) Mientras participa de la gira en Israel organizada por el Gobierno para conocer la experiencia de aquel país sobre el manejo del agua, una gestión que se amplifica en tiempos de sequía para casi todo el país, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, sigue al día la situación en su provincia con una agenda marcada por el reclamo social. Este martes y miércoles, docentes de la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación (UnTER) realizaban un paro para exigir una reapertura salarial y ensanchan sus diferencias con el Ejecutivo. También hay malestar de la planta estatal en algunas dependencias públicas y, como dato inesperado, se sumaron autoconvocados de la policía, quienes se manifestarán en Viedma, General Roca y San Carlos de Bariloche. Como si fuera poco, el paro de 48 horas planteado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) a partir de este martes en todas las ciudades del interior ante la falta de respuesta al reclamo de un ajuste salarial similar al otorgado en marzo a las líneas del AMBA agregó complejidad a la jornada, debido a que la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo no tuvo un acatamiento automático.

 

Las protestas en las calles, atizadas por una inflación que se ha convertido en el problema central de la Casa Rosada, toman vigor en un complejo escenario político local. Ante la incertidumbre sobre su continuidad a partir de 2023, luego de sus idas y vueltas sobre una eventual reelección de la que ya nadie habla, esta semana en una entrevista con el diario Río Negro advirtió que no sabe qué le deparará el futuro, mientras en la provincia los pasillos de la política dan por descontada la candidatura del jefe del oficialismo local, el senador Alberto Weretilneck. En ese contexto, se multiplican las acciones contra la gestión. Si bien el equipo económico y político logró acordar con la Asociación de los Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) una paritaria semestral, no pudo firmar la paz con la planta docente y el conflicto con UnTER va en aumento.

 

Las asambleas de la organización que conduce Sandra Schieroni se opusieron al 26% de incremento semestral que presentó el gobierno rionegrino e iniciaron protestas en dos partes: 48 horas este martes y miércoles, con el anuncio de otras dos jornadas para el 4 y 5 de mayo. La jugada gremial tuvo una réplica instantánea. El gobierno provincial, a través de sus voceros, ratificó que se liquidarán los sueldos de abril con un 4% de aumento a cuenta de un acuerdo posterior. Eso sí, dejaron en claro que se descontarán los días de paro, correspondientes a marzo y abril.

 

“Del gremio solo hemos conseguido como única respuesta el rechazo y el paro”, advirtió la ministra de Educación y Derechos Humanos, Mercedes Jara Tracchia.

 

Este dolor de cabeza para Carreras se multiplica por el brote de otras protestas. Además de las demandas docentes emergieron reclamos de estatales, policías y del personal de la salud. El más llamativo es el de las fuerzas de seguridad, que salieron a la calle en los días más complicados por la pandemia. Como réplica a los autoacuartelamientos de la Bonaerense, agentes rionegrinos se manifestaron aquellos días en las regionales policiales de Viedma y General Roca y en el centro cívico de Bariloche, un clásico de las manifestaciones en esa ciudad andina que esperan repetir por estas horas.

 

Al mismo tiempo, en la capital rionegrina ATE reclamó frente al Ministerio de Desarrollo Humano y ante la Secretaría de Niñez, Adolescencia y familia (Senaf). En rasgos generales, denunciaron “abandono total en todas las delegaciones del organismo” y “un preocupante déficit de recursos humanos que genera una permanente sobrecarga de tareas al personal y una desmejora del servicio”.

 

Como contó Letra P, ATE fue uno de los gremios que acordó con el gobierno patagónico un aumento salarial del 24%. Antes, las medidas de fuerza en conjunto con docentes y judiciales habían reflotado el viejo frente gremial que tiene como hilo conductor a la representatividad en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Otro sindicato que había aceptado la propuesta oficial fue UPCN, con Juan Carlos Scalesi a la cabeza.